El menú del restaurante lo actualizaba ALMA cada semana: analizaba tendencias nutricionales, estación del año, inventario disponible y preferencias de los clientes habituales. Roberto, chef con veinte años de experiencia, ejecutaba lo que ALMA diseñaba.
Al principio le había parecido un insulto. Él había estudiado en París, había trabajado en tres países, tenía un paladar educado durante décadas. ¿Iba a seguir las instrucciones de un algoritmo? Sin embargo, los platos eran buenos. Muy buenos. Los clientes los adoraban.
La crisis llegó cuando ALMA propuso un plato que combinaba cacao con anchoas y espuma de remolacha. Roberto se negó. "Esto es una barbaridad", dijo. ALMA no respondió, porque ALMA no hablaba. Pero los datos mostraban que combinaciones similares habían triunfado en restaurantes de Tokio y Copenhague.
Roberto lo cocinó, a regañadientes. El cliente que lo pidió cerró los ojos al probarlo y dijo: "Increíble." Roberto frunció el ceño, luego sonrió, luego volvió a fruncir el ceño. Quizás, pensó, el futuro no era que las máquinas sustituyeran a los cocineros. Era que se necesitaran mutuamente. Como siempre había pasado con cualquier herramienta buena.
1 · Futuro compuesto: habrá + participio
Para hablar de acciones completadas antes de un momento futuro o para expresar probabilidad en el pasado reciente:
Para el lunes, ya habremos terminado. ¿Dónde estará? Habrá llegado tarde. (probabilidad) Para cuando llegues, ya habrá salido.2 · Nexos consecutivos: así que, por lo tanto, de modo que
Para expresar consecuencia:
No avisó, así que nadie le esperó. Es peligroso, por lo tanto está prohibido. Trabaja mucho, de modo que gana bien.3 · Cuanto más… más… (proporcionalidad)
Para expresar que dos cosas aumentan o disminuyen juntas:
Cuanto más se usa, más mejora. Cuanto menos duermo, peor me siento. Cuanto más innovas, más creces.